El Mundo "El Coronado, la pequeña joya de Son Sant Joan"

05.06.2017

El avión, que fue de Spantax, es uno de los cuatro que quedan por todo el mundo

El aeropuerto de Son Sant Joan alberga una joya de la aviación, un pequeño tesoro que forma parte de la historia. El avión Coronado, de la compañía Spantax -ya quebrada-, es toda una rareza a día de hoy. En el mundo solo quedan cuatro, dos en Estados Unidos, otro en Suiza y este último en Mallorca. Su condición de bien catalogado lo protege. Sin embargo, su futuro podría peligrar por la petición de la Fundación Aeronáutica Mallorquina de que se le quite esta figura y se desguace. En un informe técnico, aseguran que es imposible «mantener la integridad de este elemento».

Este avión hizo su último vuelo el 6 de abril de 1987. «Llegó a Son Sant Joan, se aparcó en el hangar, porque Spantax estaba en la zona militar. Se le tenía que hacer mantenimiento y luego hacer el último vuelo a Madrid», explica la portavoz de la Plataforma Salvemos el Coronado, Antonia Guardiola. Su destino se suponía que tenía que ser el museo aeronáutico de Cuatro Vientos. Pero Spantax quebró y la aeronave se quedó en Mallorca. La suerte que tuvo es que se quedó en la zona militar, por eso se salvó. «Los otro once se quedaron en la civil, por eso luego la comisión liquidadora los vendió o los cedió».

En el interior de la aeronave aún parece que esté casi nuevo. Esa moqueta roja contrasta con el azul de los sillones, que solo necesitan una pasada con el trapo para quitar el polvo que se ha ido acumulando durante estos 30 años. Se ven más anchos que los asientos actuales. Aún hay muestras de que en 1987 llevaba pasajeros. Bajo algunos ceniceros permanecen las colillas de los últimos viajeros que volaron con el Coronado. Sorprenden estos hallazgos, y más en unos años en los que ya es impensable poder fumar a bordo. «Aquello parecía Londres» durante una mañana de niebla, relata Guardiola.

Lo que sí que ha sufrido este avión es la visita de algunos militares, que han decidido dejar su particular huella gravando su nombre en el fuselaje. Y qué decir de la cabina de vuelo. Allí ya han desaparecido misteriosamente varios de los instrumentos y botones que solía tener. No es tan evidente este descalabro en la parte de los pasajeros. Sí que cuelgan algunas placas, que solían esconder las mascarillas de oxígeno. Pero parece que no se las han llevado todas. Muchas de ellas están guardadas en un compartimento. Aún aguanta el dibujo al estilo vintage de un hombre inhalando aire. También presenta algún defecto en las ruedas, claramente deshinchadas.

Lo que comenta Guardiola es que mucha gente las ha cogido para después poner estos objetos a la venta en Internet. De hecho, desde la plataforma están pujando para conseguir algunos de estos pequeños tesoros. Un vistazo rápido por algunas conocidas páginas web de segunda mano basta para ver que hay usuarios que piden 13 euros por dos simples bolsas de mareo que había en la aeronave.

El valor que tiene este Coronado se basa en diferentes conceptos. En el lado histórico, Spantax fue pionera en el charter en Europa. En ese sentido, el turismo también juega un rol importante. Fueron, según Guardiola, los que «lanzaron el boom». Además, casi alcanzaba los 1.000 kilómetros por hora, una velocidad a la que los aviones convencionales de hoy en día no llegan. En cuanto a temas educativos, creen que se puede incentivar el interés de los niños en estos temas si se restaura y se deja que lo vean y entren. Ya a modo de curiosidad, en la serie Velvet grabaron en un avión de Spantax restaurado.

«Si lo descatalogan y se le quita la protección, van a tener que desguazarlo y va a tener que hacerse cargo el Consell», explica la portavoz de la Plataforma Salvemos el Coronado, Antonia Guardiola. Desde la entidad han hecho una valoración de lo que costaría todo este proceso, y serían aproximadamente 80.000 euros. «Esto parece una película de Pajares y Esteso, es matar moscas a cañonazos».

https://www.elmundo.es/baleares/2017/06/05/59356c48468aeb895b8b45bd.html